Teorías lingüística y psicológicas
En cuanto a mi experiencia con este paradigma… no
ha resultado ser muy efectivo. Mi experiencia con las lenguas siempre ha
resultado ser más eficaz partiendo de un método audio-oral. Esta teoría
parte de la teoría estructuralista de Bloomfield. En pocas palabras, la forma
en que se adquiere un idioma es atendiendo a la expresión oral, más que a la
escrita. Todo lo contrario a la gramática tradicional. Mi experiencia en la
adquisición y en el aprendizaje de lenguas siempre ha sido mediante el método
audio-oral. A través de una constante exposición oral un idioma se acaba
aprendiendo más que memorizando tablas de gramática y listas de vocabulario. En
mi caso, otro factor que influyó mucho en mi aprendizaje fue a través de la
lectura. Desde pequeña siempre me ha gustado leer, y el hacerlo en inglés
mejoró exponencialmente mi nivel tanto oral como escrito.
Sin embargo, cuando mi familia y yo nos fuimos a
vivir a los Emiratos Árabes, la asignatura de la lengua local era obligatoria
en el currículum escolar. En aquel entonces, sí que me encontré ante el método
de gramática tradicional. Las clases de árabe consistían en la repetición de
las letras del alfabeto, los número y también de palabras. Se impartían en una
clase tradicional, con pizarra como soporte para la profesora, y pupitres y
sillas para los alumnos. El ejercicio que se nos pedía hacer en el aula era el
de repetición escrita y oral. Cómo ya he mencionado antes, esta metodología no
es la que mejor me funciona... y no aprendí mucho árabe. No tengo buenos
recuerdos, ya que las clases se me hacían pesadas y repetitivas.
Teorías psicológicas
Como aprendiz continua de lenguas, he podido
experimentar diferentes formas de enseñanza a lo largo de mi trayectoria
académica. Una de ellas, el conductismo,
es una teoría psicología que expone los estímulos de aprendizaje mediante
ejercicios de repetición de unidades pequeñas de la lengua. Cuando empecé
alemán en la carrera las clases adoptaron este enfoque. Debido a la complejidad
del idioma y a su estricta estructura me pareció correcto, aunque un poco
aburrido. No obstante, el segundo año de carrera decidí apuntarme a una
academia de alemán para trabajar el idioma en más profundidad. En la academia,
la teoría psicológica utilizada fue diferente a la del conductismo. Esta vez,
la profesora le dio otro sentido a la clase; uno más cercano a la cultura de la
lengua y a las emociones y sentimientos de los alumnos. Esta teoría se denomina
humanismo. En la enseñanza de
lenguas se pueden adoptar muchas teorías, incluso mucho de ellas transversales
para llegar a poder aprender bien cada lengua.
Así mismo, otra muy buena experiencia [no directa
pero sí cercana] que tuve con otra teoría fue el trimestre pasado. Cursé una
asignatura muy interesante en la que aprendimos sobre el cambio que el sistema
educativo está atravesando. Este cambio engloba la teoría del constructivismo y el socioconstructivismo:
un enfoque de enseñanza basado en trabajo activo en el aula, considerando las
necesidades del alumno, el trabajo en parejas y en grupo, el ‘aprender a
aprender’ y sobre todo la autoevaluación de uno mismo. Este paradigma está totalmente
alejado del conductismo, pero que confío en que es una buena forma de
adaptación al mundo en el que vivimos hoy. Sin embargo, existen mucha
controversia sobre si es un cambio a mejor o a peor.
En mi opinión, la enseñanza de lenguas debería adaptarse a la necesidad de cada lengua y cada alumno o grupo de alumnos. Dependiendo de la dificultad gramatical, estructural y léxica del idioma se debería adoptar una teoría u otra. En mi experiencia como estudiante de lenguas no he vivido una enseñanza demasiado constructivista, no obstante lo apoyo como teoría a seguir en un futuro como profesora de lenguas.
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